Por Macarena Lavín
El Festival Internacional de Cine Valdivia incluirá en su parrilla cinco documentales musicales que el año pasado se exhibieron en el In edit en Santiago. Entre ellos se encuentran About a son de AJ Schnack, con entrevistas inéditas a Kurt Cobain, y Luca, de Rodrigo Espina, un trabajo que se deshace en mostrar la identidad y biografía del líder de Sumo, Luca Prodán. Los dos fueron punks hasta la muerte y no es una metáfora. Más que los demás, porque tuvieron una apertura musical que otros no.

Luca vivió todo el ensordecedor punk de los 70 donde debía: Londres. Con dosis de heroína, ingería toda esta nueva cultura, más otras cuotas de reggae y post punk. Muchos sonidos que Argentina aún no tenía cómo recibir y menos de una manera tan lúcida como fue a través de Luca. Él fue punk antes que la moda llevara a 2 minutos y Ataque 77. Junto a un grupo de amateurs, Sumo, que se fue afianzando en el camino, mostró nada más que una sincera actitud de decir las cosas de frente, sin arrugarse, y jamás pensó o proyectó algún nivel de pose, que sí veía Luca en otros artistas de la época como Soda Stereo o Spinetta. Tanto adornos de pelo como de arreglos de guitarra resultan ahora ridículo una vez que se ve a Luca cantando, hablando y viviendo como si no tuviera fama ya a fines de los 80. Igual como si fuera un recién llegado de Londres, sin que se notara “por la pinta” que era sumamente culto. Él mostraba su esencia. Y con eso listo.

El líder de Nirvana, por su parte, salió del hardcore, del punk, de Los Melvins, de darse una vuelta por Olympia, y encantarse con dulzuras pop alternativo como The Vaselines. Conjugaba todo esto con su no escondida fascinación por Los Beatles, Aerosmith o Queen. Y esos resultados se gozan en un estribillo perfecto como es en la canción In Bloom. Él la tenía clara. Sabía que su banda tenía que llegar lejos y lo logró. Todos sabemos que la industria y los artistas que pertenecían a ella lo deprimieron más. Él, al contrario, nunca cambió su manera de vivir. Nunca sucumbió a los lujos. About a son muestra a un Cobain más alegre, más optimista, hondo y abierto que lo pudo haber mostrado Heavier tan Heaven, ese documental que finalmente puso el foco en su constante autodestrucción. Un emotivo e inteligente registro en el cual se escucha sólo su voz y la música que a él le gustaba. No hace falta más nada.
Coordenadas: Festival de Cine Valdivia, 3 al 8 de octubre
5 de octubre: Luca, 17 hrs
6 de octubre: About a son, 17 hrs
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