Por Pame Venegas

Con sus jugadores en el Top 100 del tenis mundial, Croacia es una seria amenaza para Chile en la copa Davis. Si quieres conocer a los otros jugadores croatas, lee la primera parte.
Iván Ljubicic
Con 1,93 metros y 29 años es una buena alternativa para los europeos. Comenzó a jugar a los nueve años; a los trece tuvo que arrancar de la guerra que sacudía a su natal Bosnia-Herzegovina rumbo a Italia, donde se formó como tenista. Presenta ocho títulos individuales. Actualmente se encuentra 47º, pero en 2006 llegó a ser 3º, permaneciendo bastante tiempo en los Top Ten.
Ocho veces se ha enfrentado a Fernando González, con cuatro triunfos para cada uno. Nicolás Massú lo derrotó en Adelaida el 2001, pero el balcánico se tomó revancha el año siguiente en el mismo torneo y dos años después volvió a doblegarlo en Doha, Qatar. Con Paul Capdeville, jamás ha jugado.

Lovro Zovko
Tiene 27 años y oriundo de Zagreb. Él es un caso particular, ya que individualmente es 502º, pero en dobles tiene un respetable 53º lugar. No tiene títulos, pero si un 1.90 de estatura que le da un saque derecho potente. Fue parte de la victoria frente a los brasileños, a quienes tuvieron que vencer para mantenerse en el grupo mundial. Fernando González es el único de los chilenos que lo ha enfrentado con clara victoria para el chileno por parciales de 6-4 y 6-4.
Roko Karanusic
En agosto logró el número 94º del ranking, su mejor ubicación hasta el momento. Ahora se encuentra en la posición 103º. Nació en Zagreb y tiene 26 años. No tiene títulos y al único que ha enfrentado fue a Fernando González en Basilea el año pasado. Dio batalla en el segundo set, pero el Bombardero de la Reina se quedo con la victoria. Ah, y para no ser menos que sus compatriotas, aporta con 1.82 metros de estatura.
Ahora habrá que esperar hasta el 6 de marzo del próximo año, para ver a que gigantes enfrentamos. Se ve complicado. Además, sacarán ventaja de su localía –lo que es lógico, Chile lo ha hecho siempre- y se jugará en un recinto techado, en carpeta. Nuestros muchachos prefieren la arcilla.