Por Macarena Lavín
Nunca antes habían tocado juntos. Siempre hay una primera vez para todos en el Trafixx la noche del 3 de octubre. Estilos absolutamente distintos y un mismo público sólo engatuzado por pasarlo bien no más.

Fother Muckers abre con “Los Ases Falsos”, con las verdaderas gropies ahí en primera fila. (Anda a ponerte delante de ellas). Se saben cada línea. El lugar está atiborrado de gente, que mira hacia adelante aunque no pueda mirar nada. Han puesto un escenario con una alfombra donde a duras penas cabe la batería, tocada por un reemplazante, y Briceño arriba de un amplificador en más de alguna ocasión.
Un acople como carta al siguiente single es uno de los muchos comentarios del cantante que adora hablar. “I fought the law”, “Hector” y “Vivan los Fother Muckers” cierran con la misma euforia. Tocan fuerte, rápido e intenso. Les gusta salir en la radio pero no despegan la suela de los antros como el de anoche. Porque ahí es donde está la esencia de un grupo de rock. No vengan con los grandes estadios.

Electro punk pop de garage, para los que odien las etiquetas, podría ser lo que hace Adrianigual. Tampoco le hacen asco a las guitarras acústicas y cantan hermosas canciones como “Las Niñas”. Los pacos están afuera. Se prenden y se apagan las luces y Diego Adrián paró en seco la actuación para salir a la pieza de atrás a fumar unos cigarros por un rato. Si había terminado, no se sabía. Pero volvió a cerrar con “S.O.S.” y la magnífica “Mística Espiral” que mueve todos los esqueletos como si uno estuviera en una montaña rusa. Ellos no hicieron caso a otro bis. Sólo se sentaron juntos los tres detrás del teclado. Adiós tocata, bienvenida fiesta.

¿Error computacional o estrategia de marketing?
Por tercera vez, Dell Chile comete un error en su sistema de ventas en línea. En esta ocasión, se trata de notebooks Vostro a $ 158.001.
Sin embargo, muchos empiezan a sospechar que esto sea una estrategia de marketing viral. El hecho de que Dell, una empresa tecnológica especializada en vender vía remota con 24 años de experiencia, tropiece dos veces con el mismo error es el primer factor. Luego, la oferta de un descuento nada espectacular de 15% para quienes se quisieran quedar con el computador pese al aumento de precio en vez de asumir el error.
Si a eso le sumamos un contexto de competencia mundial donde Dell pierde mercado en manos de HP e, incluso, de Acer, podríamos pensar en que todo esto es producto de algún experto en mercadotecnia que busca desesperadamente mejorar las ventas.
Por Sofía Varas

Gracias a internet y su multiplicidad de contenidos, la jornada laboral se ha transformado en un período menos productivo de lo que idealmente podría ser, pero definitivamente más entretenido. Aquí la primera entrega de una guía de blogs para visitar cuando el jefe no se ve en el horizonte.
Para chicas con interés por la moda, la gráfica, las series de televisión, los músicos emergentes y la cultura pop en general, Zancada es el sitio a visitar. Con un amplio archivo de artículos nutrido diariamente por su staff de columnistas, en este blog es posible encontrar desde recetas de cocina hasta comentarios de actualidad, por lo que se puede pasar varias horas indagando en su marea de posts.
Aquellas féminas fanáticas de los trapos y los accesorios, que alguna vez tuvieron a Carrie como icono de su clóset y no se perdieron un solo consejo de Trinny y Susanah, visitar The Sartorialis es probablemente parte de su rutina diaria. A esta tradición se le puede sumar un paseo por el blog nacional Viste la Calle , dedicado a descubrir tenidas onderas en las calles de este largo y delgado país.
Otro sitio interesante para chicas fashionistas es Go Fug Yourself, un blog dedicado a comentar el vestuario de las celebridades con agudeza y toneladas de ironía.
Si las tenidas de los famosos son lo que menos te interesa de su vida, en Perez Hilton, Socialite Life, Dlisted y The Superficial, podrás encontrar las últimas copuchas de Lindsay Lohan, los enredos de The Hills, los scoops de Gossip Girl, las novedades de los niños de Brangelina y básicamente, todas las informaciones que cualquier ‘chica bisagra’ que se precie de tal, debe conocer.

La gran editorial Taschen presenta este volumen que selecciona las portadas de discos de jazz desde la década de 1940 hasta el ocaso de su apogeo a principios de los 90. Cada cubierta posee datos como el artista o intérprete, el nombre del álbum, el director de arte, el fotógrafo, el ilustrador, el año, el sello y todas esas cosas importantes que siempre quisiste saber.
Además de las tapas, la edición incluye un ranking con los top ten favoritos de DJ de jazz en que se encuentran artistas como King Britt, Michael Mc Fadden, Gilles Peterson, Andre Torres, o Rainer Trüby. También se incluyen entrevistas con personalidades legendarias del jazz como Rudy Van Gelder (ingeniero de sonido que grabó para muchas discográficas, como Blue Note, Impulse! y Prestige), Creed Taylor (fundador de muchas sellos y uno de los mejores productores de jazz de todos los tiempos, recordado también por llevar el bossa nova a los EE.UU. y su fusión con el jazz), Michael Cuscuna (Productor del Blue note Jazz y prestigioso investigador, es el responsable de algunas de las más grandiosas re-ediciones), Bob Ciano (diseñador del sello CTI, fundado en los años 70 por Creed Taylor, y uno de los más grandes diseñadores de cubiertas de todas las épocas) y, por último, Ashley Kahn (escritor, crítico y periodista de jazz en cuyos libros se incluyen A Love Supreme, Kind of Blue, y The House That Trane Built).
¿Dónde comprarlo? En Amazon y en editorial Taschen en internet.
Por Rosalba de Jesmar

Durante mi vida escolar, e incluso durante la universitaria, siempre me negué a usar tacos. Era casi como mi consigna para ser eternamente joven, por lo menos de espíritu. El punto es que hasta el día de hoy lo he logrado. Por suerte la moda me ha apañado un poco y de una u otra forma -con honrosas excepciones como matrimonios donde el vestido largo y el look tiffany’s ameritaba- mis pies y columna se han salvado de esa tortura.
Sin embargo, hay otra cosa, por supuesto tan profunda como los zapatos, de la cual al parecer es imposible no desprenderse. La diferencia es que nunca se me había ocurrido que pudiera ser así… pensaba que mejorando la pilcha sería suficiente para parecer una persona formal y responsable. Me equivoqué rotundamente.
El verdadero síntoma de que uno ya no es estudiante, no es dejar de usar mochila ni cuadernos, sino guardar los jeans para los fines de semana. Lo que sucede es terrible como diría Papelucho. Antes eran como mi segunda piel y hoy poco a poco, tal como una boa, he tenido que pasar a los pantalones de tela para las reuniones de trabajo. Claro que la cara de cabra chica que ni el estuco tapa, el mismo porte desde los 14 años y la sonrojada cada vez que hablo, no contribuyen. Algo en mi apariencia tiene que hacerme parecer adulta. Lamentablemente mis amigos azules, muchas veces a punto de romperse, no colaboran para esa labor. Es como esas relaciones amorosas donde el amor es tan fuerte que uno cree que nunca podría hacer daño, pero tristemente, en algún momento los caminos se separan y cada uno tiene que hacer su vida. Creo, avísenme si estoy siendo dramática, que ese momento ha llegado para mí. Es hora de asumirlo con entereza de mujer; el tiempo pasa y no lo dicen las canas que poco a poco asoman por mi cabeza, tampoco la disminución en las ganas de carretear. El veredicto lo han dado mis amados y hasta ahora siempre bien ponderados blue jeans.
Hoy yacen en mi closet agónicos esperando el momento feliz en que pueda dejar de ser una empleada dependiente y vuelvan los añorados tiempos en que éramos solo uno.